Ando osada.
Hace un par de meses me hicieron una desaparición ninja. Me dieron el filo desapareciendo sin dejar rastro.
Mi ex-amigo, el del ninja, era (QEPD) un maestro del arte del mutis.
Durante un par de años estuvo jodiendome la pita, desapareciendo y apareciendo al par de meses sin dar explicaciones contundentes de su veleidosa actitud.
Como estaba enganchada -no lo parece, pero si, tengo sentimientos- me bancaba la teatral desapación y el regreso triunfante, haciendo gala de una paciencia que ni yo me conocía.
En lo de la última esfumada, al par de días en vez de estar acongojada -como era lo usual- me sentí como la esclava Isaura luego de que muere Leoncio:
Libre.
La señora del aseo de la pega me preguntó: '¿Y usted, por qué anda tan contenta?'.
Como habrá sido el alivio que me cambió la expresión de la cara.
No se me va a quitar.
Así que alivio al cuadrado.
viernes 17 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada