sábado 7 de noviembre de 2009

La despechada


Tengo una amiga que está despechada (no, no soy yo, es una amiga de verdad).
Mi amiga, salió con un tipo un par de veces y el hombre en cuestión desapareció y no volvió a hablarle. Mi amiga, que de seguro se imaginaba cruzando el pórtico de la iglesia con el tío esperándola en el altar, quedó con el corazón destrozado.
Me limito a darle ánimo y a decirle que en realidad es el ego el que patalea, que en realidad no lo quería tanto y que el tipo es un pelotudo. Le expongo mi última-penúltima (ya no sé) anécdota, como para ejemplificar que a la larga importa un bledo.
Mi amiga está iracunda y piensa que el destino nos dará la razón en una suerte de venganza a lo Kill Bill, en que veremos a los desgraciados que nos desairaron muertos de arrepentimiento y lloriqueando.
Yo, en cambio, le digo que la mejor opción por lejos, es el vitrineo.
Así que cada vez que me sienta repicada por que un tipo no me dió bola en el chat, dejó de hablarme para siempre o me deja pagando otro viernes, voy a imaginar que me caso con el sobrecargo de Air France que vi en la mañana en el metro.
O sea, no hay por donde perderse: El tipo venia leyendo el diario en francés.
Aunque yo creo que con los kilos de menos que me faltan, la rompería con el enterito amarillo de la Beatriz Kiddo.
¿O no?

domingo 1 de noviembre de 2009

La pixelofílica

Resulta que desde que me metí en esta cosa nerd de la web, como que me perdí como concepto.
Diria que perdi la identidad.
Alguien puede decir: "Pero como iba a perder la identidad, que exageración".
Y bueno, si, pos. La perdí.
Cuando uno se mete a estudiar arte o filosofía, algo le pasa en las tripas con el uno-mismo.
Y escarba-escarba-escarba.
A toda la gente no le pasa igual de buscarse, sino que sólo se encuentra. Y es feliz sin cuestionarse mucho la cosa.
Hay gente que no se busca ni se encuentra de repente, y es infeliz todo el tiempo.
Y hay otra gente que se encontró y que se mete a ingeniería comercial y también vive infeliz.
A mi me pasó que cuando me mostraron el comportamiento de mostrar/ocultar elementos del Dreamweaver, me enamoré.
Ahora bien. Resulta que no sólo me enamoré de Dreamweaver... Sino que me encontré y me desencontré.
Me desencontré por que ese "buscarse", del que hablé en un principio ya estaba saldado. Entonces, me sentía como Picasso en la estapa azul.
Hasta hace como 10 minutos...
Ahora, se puede disfrutar de un coqueto favicon que denuncia mi amor por los pixeles.

viernes 23 de octubre de 2009

El path

Un ingeniero le dice a otro:
- ¿Oye, pero te revisaste el path?
Me reí tanto me puse a llorar. Tanto, que ahora hasta lo encuentro fome.
Nunca había escuchado decir "el path". Siempre pensé que era "la path", o al menos siempre lo había oído así. Entonces escuchar "el path" me descolocó profundamente.
O sea, ¿Como es eso de revisarse "el path"?
¿Onda, "revisate el path todas las mañanas" o "Con una revisadita matutina el path anda soplado"?
Tal vez sería bueno inventar el "pathanicolau"... Digo...
Que ando fome.

jueves 24 de septiembre de 2009

Composición




Muy pelota habrá sido/es, pero tomaba unas fotos del carajo de buenas.

sábado 19 de septiembre de 2009

Lo de Jack Johnson


Había escuchado un par de canciones de Jack Johnson, que me gustaban, pero que no sabía que eran de él. De hecho, apenas tenía la idea vaga de que este tío existía.
Al que ubicaba más era al contrincante presidenciable de John Jackson, en "Futurama".
Me gusta "Futurama".
Diría que es mi serie favorita.
Me gusta porque es nerd, pop, ácida y menos amarilla.
Me gusta que a medio de la serie Fry se enganche con Leela y ella no lo pesque por falta de perspectiva. Uno está todos los capítulos jalándole los pelos y diciendo “¡¡¿¿Pero cómo no lo ve??!!”… Y cómo lo va a ver bien, si es cíclope.
A Pablito en cambio, le gusta “Curious George”.
Ve en todos lados a Curious George, de hecho. En el mono de mail chimp, en mi polera divertida con el mono doctor (que finalmente si era), en los monos del zoo, y donde quiera que haya un mono, debe haber alguno que se llame Jorge.
Más que la serie, a mi gustó la peli, que nos vimos con Pablito casi sin respirar.
La música es de Jack Johnson, desde luego.

martes 15 de septiembre de 2009

En lo del Analytics

Ando de ociosa.
Así que recordé que hace meses no le echo un vistazo a Analytics.
La falta de sueño ha hecho que me ponga exahustiva.
Me bajó por revisar las "keywords".
Qué miedo, gente. Qué miedo de verdad.
Por lo que más llega gente al blog, es por un post de Facebook, que me parece que borré (damn it, generaba harto tráfico).
Luego, llegan por "baño de asiento" y el post de "Rock in the casbah".
Eso, es la gente normal (o no tanto) que llega de por ahí.
Lo que da miedo-miedo es leer las combinaciones asociadas a mi nombre, ergo, gente conocida que al parecer se la machaca pensando cosas raras.
Lejos, el mas traumático fue que buscaran mi nombre con la palabra "culpable" al lado.
Dios, ¿culpable de qué?
Creo que una vez me tomé un yogurth adentro del supermercado, pero luego lo pagué...
Lo juro.

sábado 15 de agosto de 2009

Trenchtown



Ayer me quedé todo el día pegada escuchando a Paralamas.
Escuché "Uma brasileira" de lejos, y me acordé que me gustaban harto y de la pena que me dio cuando pasó lo del accidente de Vianna.
La cosa es que caché que con todo y lo que me gusta “Alagados”, NPI de lo que decía la letra. Entonces, en una medida extrema para combatir la ignorancia, apliqué Google Translator + carril propio y la cosa quedó así:

Todo dia
Cada día
O sol da manhã vem e lhes desafia
El sol de la mañana los desafía
Traz do sonho pro mundo quem já não quería
Trae los sueños de un mundo que nadie quería
Palafitas, trapiches, farrapos
Zancos, trapiches, harapos
Filhos da mesma agonia
Hijos de la misma agonía
E a cidade
Y en la ciudad
Que tem braços abertos num cartão-postal
Con sus brazos abiertos de tarjeta postal
Com os punhos fechados da vida real
Con los puños cerrados en la vida real
Lhes nega oportunidades
Les niega oportunidades
Mostra a face dura do mal
Muestra la cara dura del mal
Alagados, trenchtown, Favela da Maré
Anegados, trenchtown, Favela del Mar
A esperança não vem do mar
La esperanza no está en el mar
Nem das antenas de tevê
Ni en las antenas de tevé
A arte é de viver da fé
El arte de vivir con fe
Só não se sabe fé em quê
Sólo no se sabe fe en qué

Cuando leí la canción, me acordé de “Cidade de deus”.
Resulta que si uno ha visto “Ciudad de dios”, y escucha este tema de Paralamas, no puede pensar en una cosa sin recordar la otra.
Y si uno ha visto “Cidade de deus” y se entera de lo del “Cisarro”, tampoco puede dejar de asociar.
Así que me quedé un resto achacá, pensado…
El otro día en “Contacto”, antes de que dieran “Los mensajes del más allá, ¿Photoshop, Gestalt o realidad?”, dieron una repasadita al tema de los niños delicuentes. Salía el “loquín”, que robaba plata con sus amigos para ir a comprar motos en efectivo (lo más increíble es que se las vendían).
Y salía Manuel, un niñito que vivía en un hogar, mientras esperaba que su papá y su mamá salieran de cana. Manuel se sacaba seises y era la inocencia con patas: de verdad creía que su papá quería llevárselo a él y sus hermanos para vivir en familia.
Daban ganas de traerse a Manuel pa´ la casa.
Hay que ver de nuevo “Cidade de deus”. De repente a uno se le quita un poco lo fascista y le cree al cura ingenuo.
Aunque sea de vez en cuando.